Rafael Cox Alomar

Blog Details

Home

.

Blog Details

El PPD ante el plebiscito criollo

Published at El Nuevo Día Iba llegando a su fin el año 1940 y Hitler se había tragado a Europa. Francia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Noruega, Dinamarca, Checoslovaquia, Austria y Polonia eran entonces meras colonias nazis. Lo único que se interponía entre el Führer y el resto del mundo era el poderío de la marina británica…

|

|

Published at El Nuevo Día

Iba llegando a su fin el año 1940 y Hitler se había tragado a Europa. Francia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Noruega, Dinamarca, Checoslovaquia, Austria y Polonia eran entonces meras colonias nazis. Lo único que se interponía entre el Führer y el resto del mundo era el poderío de la marina británica y su dominio del Mediterráneo.

Sin embargo, para expulsar a los británicos del Mediterráneo primero había que sacarlos del peñón de Gibraltar. ¿Y quién mejor ubicado geográficamente que el generalísimo Francisco Franco para colaborar con los nazis en esa misión? De ahí que el 23 de octubre de 1940 Hitler y Franco se reunieron en el pequeño poblado francés de Hendaya, justo en la frontera con España. La entrevista entre ambos caudillos fue un verdadero desastre. Hitler exigió la entrada de España a la guerra del lado alemán y Franco no hizo más que pedirle recursos y territorios a cambio del apoyo español. Al final no hubo acuerdo. Al concluir la cumber, Hitler le confesó a Mussolini: “prefiero que me saquen las muelas antes que volver a encontrarme con ese hombre”.

Así mismo se siente el liderato popular cada vez que le hablan de status. Si tienen que escoger entre sacarse los cordales a sangre fría o definir aquello que Muñoz Marín llamó el “perfeccionamiento” del Estado Libre Asociado, salen corriendo directito al sillón del dentista. Exigen que el ELA tiene que estar en la papeleta, pero no se atreven a definirlo.

¿Cuál es el ELA que según ellos tiene que aparecer en la papeleta? ¿El ELA actual que no es más que un territorio pisoteado por Promesa y su Junta? ¿El ELA “perfeccionado” que Muñoz dio a la luz en el natimuerto proyecto Fernós-Murray (H.R. 5926) de 1959? ¿El ELA del plebiscito criollo de 1967? ¿El “Nuevo Pacto de Asociación” que presentó Roberto Sánchez Vilella al salir de la gobernación? ¿El ELA del Pronunciamiento de Aguas Buenas de 1970? ¿El ELA del Comité Ad Hoc de Casa Blanca de 1975? ¿El ELA de la Nueva Tesis de 1978? ¿El “enhanced Commonwealth” que en 1989 el senador Jay Bennett Johnston incluyó en el S.712 o el ELA cadavérico del H.R. 4765 que la Cámara de Representantes federal aprobó en 1990 a instancias del congresista Ron de Lugo? ¿El de la tan mentada, pero incomprendida enmienda Vizcarrondo, de 17 de noviembre de 1990, que exigió un ELA fuera de la Cláusula Territorial de la Constitución federal y no sujeto a los poderes plenarios que de ella emanan? ¿El ELA que era lo “mejor de dos mundos” y que se le presentó al país en el plebiscito criollo de 1993? ¿El “Tratado de Unión” que Miguel Hernández Agosto presentó en 1998? ¿El ELA de la mítica quinta columna? ¿El “nuevo” ELA que Sila Calderón incluyó en su plataforma en el 2000 o el ELA “soberano” que nació y murió en tiempos de Aníbal Acevedo Vilá? ¿El ELA de la comisión de status de 1998 liderada por William Miranda Marín o el de la trunca comisión de status de 2011 encabezada por Charlie Delgado? ¿El “enhanced Commonwealth” que el último de los gobernadores populares no supo definir a pesar de las insistentes preguntas de los senadores Ron Wyden, Martin Heinrich y Lisa Murkowski en la vista de status que la Comisión de Energía del Senado federal celebró el 1 de agosto de 2013? ¿O el inefable e indefinido “Commonwealth” que aparece en el proyecto chapucero (S. 2944) que el senador republicano Roger Wicker recientemente radicó en el Senado federal a instancias del colonialista presidente saliente del Senado local?

Nadie sabe. Ni ellos mismos saben.

Al plebiscito criollo hay que atacarlo por las razones correctas y sacar al ELA de la papeleta no es una de ellas. Todo lo contrario. Sacar la colonia de la papeleta es la única virtud del nuevo entuerto criollo. Al plebiscito de Pierluisi y Jenniffer hay que atacarlo por ser un disparate procesal que no vincula al Congreso a hacer absolutamente nada, por perpetuar la colonia, y por ser un robo descarado de fondos públicos.

No busque más.

You May Also Like

Rafael Cox Alomar